Las hemorroides son dilataciones a modo de nódulos varicosos de las venas del plexo hemorroidal que se encuentra situado a nivel del canal anal y es un componente fisiológico de la anatomía humana.
Las hemorroides están diseñadas formando como un almohadillado que actúa a modo de válvula y sirven para mantener la continencia anal en los momentos en que no se defeca.
Se habla de hemorroides cuando estas venas se dilatan y pueden protruir (sobresalir) o trombosarse (coágulos dentro de los vasos sanguíneos), causando dolor, o pueden ulcerarse, produciendo sangrado. La trombosis puede resolverse espontáneamente, dejando secuelas como “picor”, “hinchazón” o “quemazón”.

PREVALENCIA
Puede variar de un 4.4% en los habitantes en general a un 36.4% en la práctica. Sin embargo estos datos pueden variar significativamente debido a que la población no informa de sus síntomas en general.

CAUSAS DE LAS HEMORROIDES
- Estreñimiento
- Permanecer mucho tiempo en el inodoro o hacer demasiada presión y comprimir las venas hemorroidales
- Diarrea
- Factores hereditarios
- Embarazo
- Estar mucho tiempo de pie
- Cargar demasiado peso
- Envejecimiento
- Profesiones sedentarias, no hacer ejercicio diario
SÍNTOMAS
Las hemorroides pueden producir sangrado al final de la deposición o al limpiarse, picor anal y molestias provocadas por la salida hacia el exterior (prolapso) y la sensación de “bulto” anal. En casos extremos el dolor puede ser intenso debido a la trombosis y contractura del esfínter anal.
CLASIFICACIÓN
- EXTERNAS: vénulas dilatadas del plexo hemorroidal inferior por debajo de la línea pectínea. La mayoría de los pacientes son asintomáticos hasta que se presenta una trombosis que se manifiesta con dolor agudo, visualmente aparece una protuberancia subcutánea azulada “saco venoso coagulado”

- INTERNAS: el tejido vascular por encima de la línea pectina o dentada (ver dibujo superior) . Se diferencian 4 grados:


TRATAMIENTO
MEDIDAS INICIALES
La mayoría de los pacientes mejoran con medidas conservadoras higiénico-dietéticas o con tratamientos mínimamente invasivos
1-Comenzar con una ingesta adecuada de fibra (frutas, verduras, cereales) y líquidos en cantidad suficiente ( al menos un litro y medio al día de agua) para aumentar y reblandecer las deposiciones, dado que esto disminuye el dolor, el prolapso y el sangrado, y la deposición se hará sin hacer esfuerzos. Los laxantes tipo “Plantago ovata” pueden ser útiles para lograr estos objetivos si el consumo de fibra en la dieta es insuficiente

2-Los baños de asiento con agua templada-fría, 2 veces al día, resultan muy útiles para aliviar la sensación de picor e inflamación local, junto con una higiene local adecuada ( uso de jabones antihemorroidales)

3-Utilizar ropa interior de algodón que no sea ajustada.
4-Evitar el papel higiénico que no sea suave; mejor utilizar toallita para hemorroides

5-No tomar comidas picantes

6-Evitar el café y las bebidas alcohólicas

TRATAMIENTO MÉDICO-FARMACOLÓGICO
Las pomadas con cortisona pueden administrarse localmente en la zona prolapsada, con un suave masaje, y por un tiempo corto (7-10 días); cuando se administran de forma prolongada provocan atrofia en la piel e inducen picor y lesiones por rascado
La hidrocortisona tiene un efecto antiinflamatorio y antipruriginosa. Tras la aplicación en la zona anal y/o rectal, alivia la inflamación, escozor y el dolor provocado por la presencia de hemorroides.

Existen otras pomadas sin corticoides que incluyen en su composición anestésicos tópicos, vasoconstrictores o antiespasmódicos y que pueden utilizarse con más asiduidad si fuera necesario. Todas las pomadas deben administrarse únicamente cuando el paciente presenta las molestias
En el tratamiento de las hemorroides por vía oral, los flebotónicos se han utilizado con resultados diversos. La hidrosmina actúa reforzando las paredes vasculares (endotelio, aumenta el tono venoso, el drenaje linfático y normaliza la permeabilidad capilar. Tiene escasos efectos secundarios y es una buena opción terapéutica previa a valorar la alternativa quirúrgica.


En casos necesarios y que lo requieran se puede combinar y asociar la administración por vía oral de flebotónicos con corticoides tópicos para un mayor alivio de la sintomatología.


CIRUGÍA
Se recurre exclusivamente cuando los síntomas son resistentes al tratamiento conservador o cuando aparecen complicaciones.
En general los pacientes con hemorroides externas no suelen necesitar tratamiento quirúrgico, salvo cuando se produce una trombosis, en cuyo caso, y dentro de las primeras 48 horas, puede hacerse la extracción del trombo con anestesia local.
El tratamiento quirúrgico está dirigido a disminuir el exceso de tejido hemorroidal. Es adecuado empezar con técnicas poco invasivas para los grados I y II, y dejar la operación para los grados III y IV.
El tratamiento puede ser por cirugía menor o mayor (hemorroidectomía)
Técnicas de cirugía menor
- Ligadura con bandas elásticas: consiste en colocar dos anillos elásticos en la base de la hemorroide para ocasionar su trombosis y cicatrización (2-4 días después). La incidencia de complicaciones se sitúa entre 1,5-3%, siendo las más frecuentes el dolor, la hemorragia y la infección local.
- Escleroterapia: se inyecta una solución de fenol al 5% por vía submucosa por encima de las hemorroides internas
- Fotocoagulación infrarroja: también llamada terapia de coagulación, es un procedimiento médico común para tratar hemorroides pequeñas y medianas. Durante este proceso se utiliza un dispositivo de luz infrarroja para provocar un coágulo en la vena. Éste cortará el suministro de sangre a la hemorroide que morirá y se formará una cicatriz en el sitio de la hemorroide que sostendrá a las venas cercanas en su lugar para que no se salgan hacia el canal anal.
Cirugía mayor : hemorroidectomía
Esta cirugía precisa de anestesia general o raquídea, aunque en algunos casos puede utilizarse anestesia local con sedación.
La técnica más utilizada se llama de Milligan y Morgan y consiste en la eliminación de los tres vasos principales que irrigan las hemorroides
Recientemente se ha introducido la hemorroidopexia circular. La hemorroidectomía láser con ND:YAG o dióxido de carbono no ha mostrado ventajas significativas respecto a otros medios. Los resultados son buenos para la mayoría de los pacientes. Las molestias en el post operatorio y el tiempo de recuperación son mayores en la hemorroidectomía convencional, sin embargo los resultados son los mejores en recurrencias (repeticiones) y solución de los problemas clínicos.

Complicaciones de la hemorroidectomía
Al margen de las complicaciones precoces del tipo hemorragia o dolor, variables según técnica empleada, existen otros problemas potenciales.
El más importante, aunque poco frecuente (menos de 1%) es la estrechez anal. Esta complicación precisa cirigía quirúrgica, aunque en algún caso puede mejorar mediante dilatadores.
Oras complicaciones, pero excepcionales, son la lesión del esfínter interno del ano, que aunque puede afectar a la continencia de las heces, o a la compactación fecal (acúmulo de heces duras en el recto de difícil expulsión)
FITOTERAPIA
Son preparados a base de plantas que pueden ser utilizados en el tratamiento de hemorroides.
- Centella Asiática (Gotukola): mejora la integridad del tejido conjuntivo, efecto antioxidante, favorece la cicatrización de las heridas y aumenta la permeabilidad capilar
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- Castaño de Indias (Aesculus hippocastanum)


- Ruscus Aculeatus: el extrcto aumenta el tono venoso debido a sus propiedades antinflamatorias y astringentes. La ruscogenina reduce la fragilidad de los vasos sanguíneos.


- Vid Roja (Vitis vinífera): se utiliza el polvo de la hoja por sus propiedades astringentes, venotónicas y vasoconstrictoras
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- Hammamelis virginiana: rica en taninos y aceites volátiles. Se utiliza por su acción astringente,
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