MENINGITIS

Descripción general

La meningitis es la infección e inflamación del líquido y de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. Estas membranas se denominan meninges.

En general, la inflamación de la meningitis provoca síntomas, como dolor de cabeza, fiebre y rigidez del cuello.

La Meningitis Bacteriana Aguda (MBA) de adquisición comunitaria es una enfermedad prevalente en todo el mundo; constituye siempre una emergencia médica y se asocia a una alta morbimortalidad.

Los casos de meningitis más prevalentes se deben a una infección viral. Pero también pueden causarla bacterias, parásitos y hongos. En algunos casos, la meningitis mejora sin tratamiento en algunas semanas. En otros, puede provocar la muerte y requerir tratamiento con antibióticos de emergencia.

Los principales agentes descritos corresponden a Streptococcus pneumoniae, Neisseria meningitidis, Haemophilus influenzae y Listeria monocitogenes. La mayoría de los casos son de adquisición comunitaria mientras que otras bacterias como por ejemplo Staphylococcus spp. y bacilos gram negativos pueden provocar meningitis, pero habitualmente en contexto nosocomial (asociada a procedimientos médicos) o secundario a trauma.

Epidemiología

La epidemiología de la MBA ha cambiado sustancialmente con la introducción de vacunas efectivas contra algunos de los principales patógenos y así ha sido demostrado en diferentes países. Desde la década de los 90 la introducción de vacunas conjugadas pediátricas contra H. influenzae tipo b, posteriormente para S. pneumoniae y para N. meningitidis serogrupo C, han hecho disminuir la incidencia de estos agentes, principalmente en los grupos vacunados, así como en el resto de la población, debido al “efecto rebaño” que poseen este tipo de vacunas

El panorama global actual describe a S. pneumoniae y N. meningitidis como los agentes de MBA más frecuentes en adultos. 

 El mayor riesgo para enfermedad neumocócica invasora lo presentan pacientes mayores de 65 años, comorbilidades como insuficiencia cardíaca, enfermedades pulmonares, renales y hepáticas crónicas, diabetes mellitus, tabaquismo, alcoholismo e inmunodeficiencias tales como infección por VIH, mieloma múltiple, neoplasias, uso de inmunosupresores, esplenectomizados o con asplenia funcional, portadores de implantes cocleares.

Fisiopatología

Habitualmente los agentes causales de MBA colonizan el epitelio nasofaríngeo e ingresan al sistema nervioso central por vía hematógena (sangre).

 La colonización epitelial es facilitada por diferentes mecanismos como son la lesión epitelial producida por infecciones respiratorias virales, el tabaquismo.

 Sin embargo, la colonización no es suficiente para provocar infección y es así como, por ejemplo, N. meningitidis es considerado principalmente un comensal del epitelio nasofaríngeo humano, siendo una incertidumbre los factores precisos que determinan la aparición de la enfermedad meningocócica.

Una vez en el torrente sanguíneo, producen una cápsula de polisacáridos para evitar que los macrófagos las fagociten y así atraviesan la barrera hematoencefálica.

Una vez ocurrido este proceso, pueden multiplicarse en ausencia de leucocitos y otros componentes del sistema inmune, características del líquido cefalorraquídeo (LCR) normal. Una vez invadido el LCR, se gatilla la cascada inflamatoria con liberación de citoquinas, quimiotaxis de leucocitos y aumento de permeabilidad vascular, que finalmente determinan el grado de inflamación meníngea, edema cerebral y daño neuronal, todos elementos relacionados con la morbimortalidad asociada a la MBA

SÍNTOMAS

Los síntomas iniciales de la meningitis pueden ser similares a los de la gripe. Los síntomas pueden manifestarse durante varias horas o unos días.

Los posibles síntomas en cualquier persona mayor de dos años incluyen lo siguiente:

  • Fiebre alta repentina.
  • Rigidez en el cuello.
  • Dolor de cabeza intenso.
  • Náuseas o vómitos.
  • Confusión o dificultad para concentrarse.
  • Convulsiones.
  • Somnolencia o dificultad para despertarse.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Falta de apetito o de sed.
  • Erupción cutánea en algunos casos, como en la meningitis meningocócica.

Signos en los recién nacidos

Los recién nacidos y los bebés pueden mostrar estos signos:

  • Fiebre alta
  • Llanto constante
  • Mucho sueño o irritabilidad
  • Dificultad para despertarse
  • Inactividad o pereza
  • Incapacidad de despertarse para comer
  • Alimentación deficiente
  • Vómitos
  • Una protuberancia en la fontanela (punto blando) en la parte superior de la cabeza del bebé
  • Rigidez en el cuerpo y el cuello

Puede ser difícil consolar a los bebés con meningitis e incluso pueden llorar más cuando se los carga en brazos.

TIPOS

Las infecciones virales son la causa más común de la meningitis. Le siguen las infecciones bacterianas y, rara vez, las infecciones por hongos y parásitos. Debido a que las infecciones bacterianas pueden llevar a la muerte, es fundamental saber cuál es la causa.

Meningitis bacteriana

Las bacterias que ingresan al torrente sanguíneo y se trasladan hasta el cerebro y la médula espinal causan meningitis bacteriana. La meningitis bacteriana también puede manifestarse cuando las bacterias invaden directamente las meninges. La causa puede ser una infección de oído o de los senos paranasales, una fractura de cráneo o, raras veces, algunas cirugías.

Diversas cepas de bacterias pueden provocar meningitis bacteriana, y las más comunes son las siguientes:

  • Streptococcus pneumoniae. Esta bacteria es la causa más frecuente de meningitis bacteriana en bebés, niños pequeños y adultos en los Estados Unidos. La mayoría de las veces causa neumonía, infección de oído o infección de los senos paranasales. Una vacuna puede ayudar a prevenir esta infección.
  • Neisseria meningitidis. Esta bacteria causa un tipo de meningitis bacteriana llamado meningitis meningocócica. Estas bacterias normalmente causan infección de las vías respiratorias superiores, pero pueden provocar meningitis meningocócica cuando ingresan al torrente sanguíneo. Es una infección muy contagiosa que afecta principalmente a adolescentes y adultos jóvenes. Puede provocar una epidemia local en dormitorios universitarios, internados y bases militares.

Una vacuna puede ayudar a prevenir la infección. Aunque estén vacunadas, todas las personas que hayan estado en contacto cercano con otra con meningitis meningocócica deben tomar un antibiótico oral para prevenir la enfermedad.

  • Haemophilus influenzae. La bacteria Haemophilus influenzae tipo B (Hib) en algún momento fue la principal causa de meningitis bacteriana en niños. Sin embargo, las vacunas contra el Hib han reducido considerablemente la cantidad de casos de este tipo de meningitis.
  • Listeria monocytogenes. Esta bacteria se puede encontrar en quesos no pasteurizados, perritos calientes y carnes procesadas. Las mujeres embarazadas, los recién nacidos, los adultos mayores y las personas con el sistema inmunitario debilitado constituyen la población más vulnerable. Durante el embarazo, la bacteria Listeria puede atravesar la placenta. Las infecciones en una etapa avanzada del embarazo pueden ser mortales para el bebé.

Meningitis viral

Por lo general, la meningitis viral es leve y a menudo desaparece por sí sola. La causa de la mayoría de los casos es un grupo de virus conocidos como enterovirus. Estos son más comunes a finales del verano y principios del otoño. Virus como el virus del herpes simple, el virus de la inmunodeficiencia humana, el virus de las paperas, el virus del Nilo Occidental y otros también pueden causar meningitis viral.

Meningitis crónica

La meningitis crónica (que es persistente) puede ser consecuencia de organismos de crecimiento lento, como los hongos y la bacteria Mycobacterium tuberculosis que invaden las membranas y el líquido que rodean el cerebro. La meningitis crónica se desarrolla durante dos semanas o más. Los síntomas son similares a los de la meningitis aguda, un caso nuevo y repentino. Incluyen dolor de cabeza, fiebre, vómitos y nubosidad mental.

Meningitis fúngica

La meningitis micótica no es muy común. Puede ser similar a la meningitis bacteriana aguda. A menudo se contrae al inhalar esporas de hongos que se pueden encontrar en el suelo, la madera en descomposición y los excrementos de aves.

La meningitis micótica no se trasmite de una persona a otra. Afecta a personas con sistemas inmunitarios debilitados, como aquellas con SIDA. Puede causar la muerte si no se trata con un medicamento antimicótico. Incluso con tratamiento, la meningitis micótica puede volver a aparecer.

Meningitis parasitaria

Los parásitos pueden causar un tipo poco frecuente de meningitis llamada meningitis eosinofílica. La meningitis parasitaria también puede deberse a una infección por Tenia en el cerebro o por malaria cerebral.

La meningitis amebiana es un tipo poco frecuente que a veces se contrae al nadar en agua dulce y puede poner rápidamente en riesgo la vida.

Los principales parásitos que causan la meningitis suelen infectar a los animales. Generalmente, las personas se infectan cuando ingieren alimentos contaminados con estos parásitos. La meningitis parasitaria no se trasmite entre personas.

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FACTORES DE RIESGO

Los factores de riesgo de la meningitis incluyen:

  • Saltearse vacunas. El riesgo aumenta para cualquier persona que no haya completado el calendario recomendado de vacunación para niños o adultos.
  • Edad. La mayoría de los casos de meningitis viral se produce en niños menores de 5 años. La meningitis bacteriana es frecuente en los menores de 20 años.
  • Vivir en un entorno comunitario. Los estudiantes universitarios que viven en residencias estudiantiles, el personal en bases militares y los niños en internados y centros asistenciales infantiles corren un mayor riesgo de contraer meningitis meningocócica. Probablemente esto se deba a que la bacteria se propaga por la vía respiratoria y a través de grandes grupos.
  • Embarazo. El embarazo aumenta el riesgo de contraer una infección causada por la bacteria listeria, que también puede causar meningitis. La infección aumenta el riesgo de aborto espontáneo, muerte fetal intraútero y parto prematuro.
  • Sistema inmunitario debilitado. El SIDA, los trastornos por consumo de alcohol, la diabetes, el uso de medicamentos inmunosupresores y otros factores que afectan al sistema inmunitario aumentan el riesgo de contraer meningitis. La extirpación del bazo también aumenta el riesgo. Las personas que no tienen bazo se deben vacunar para reducir el riesgo.

COMPLICACIONES

Las complicaciones de la meningitis pueden ser graves, cuanto más tiempo sin recibir tratamiento para la enfermedad, mayor es el riesgo de convulsiones y daños neurológicos permanentes, tales como:

  • Pérdida auditiva
  • Problemas de memoria
  • Dificultad de aprendizaje
  • Daño cerebral
  • Problemas para caminar
  • Convulsiones
  • Insuficiencia renal
  • Choque
  • Muerte

Con un tratamiento inmediato, hasta los pacientes con meningitis grave pueden tener una buena recuperación.

PREVENCIÓN

Las bacterias o los virus comunes que pueden causar meningitis se trasmiten al toser, estornudar, besar o compartir utensilios para comer, un cepillo de dientes o un cigarrillo.

Las medidas que se mencionan a continuación pueden ayudar a prevenir la meningitis:

  • Lávate las manos. Lavarse bien las manos ayuda a prevenir la trasmisión de gérmenes. Enséñales a los niños a lavarse las manos con frecuencia, en especial antes de comer y después de usar el baño, al pasar tiempo en lugares públicos concurridos o al tocar animales. Enséñales a lavarse y enjuagarse bien las manos.
  • Practica buenos hábitos de higiene. No compartas con nadie bebidas, alimentos, pajillas (popotes), utensilios para comer, protectores labiales ni cepillos de dientes. También enséñales a niños y adolescentes a no compartir estas cosas.
  • Mantente saludable. Cuida el sistema inmunitario, descansando lo suficiente, haciendo ejercicio con regularidad y siguiendo una dieta saludable que incluya muchas frutas frescas, verduras y cereales integrales.
  • Cúbrete la boca. Cúbrete la nariz y la boca cuando tosas o estornudes.
  • Si estás embarazada, ten cuidado con los alimentos. Cocina la carne, incluso los perritos calientes y los fiambres, a 165 grados Fahrenheit (74 grados Celsius) para reducir el riesgo de infección por listeria. Evita los quesos elaborados con leche no pasteurizada. Elige quesos que indiquen con claridad en la etiqueta que se elaboraron con leche pasteurizada.

VACUNAS

Algunas formas de meningitis bacteriana pueden prevenirse con las siguientes vacunas:

  • Vacuna contra el Haemophilus influenzae tipo b (Hib). 
  • Vacuna neumocócica conjugada
  • Vacuna polisacárida neumocócica
  • Vacuna antimeningocócica
  • Vacuna antimeningocócica del serogrupo B

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